¿Cómo elegir y combinar colores para tu oficina?

¿Qué pautas puedes seguir para acertar en la elección y combinación de colores de tu oficina? ¿Debe la imagen corporativa de tu empresa determinar los colores del proyecto? ¿Puede influir en el bienestar y salud de tus empleados la elección de colores de tu oficina? Trataremos de dar respuesta a estas preguntas en base a nuestra experiencia y conocimiento adquiridos de nuestros distribuidores y clientes siendo partícipes de sus proyectos y captando las necesidades y expectativas de cada uno.

Para  conseguir la armonía de un espacio la arquitectura e iluminación natural de este deberán estar en consonancia con la iluminación artificial, así como, muebles, sillas y accesorios encontrando un punto de conexión entre todos ellos según un código de colores.

Entender la filosofía de la empresa para transmitir sus valores es fundamental

Lo primero que debemos entender a la hora de elegir los colores para oficinas es la propia filosofía de la empresa con el fin de conectar y transmitir sus valores. Aunque en ocasiones no seamos conscientes de ello, la selección de colores para la oficina influye de manera importante en el ambiente y la forma de ser que pueden adoptar las personas que desempeñan su trabajo en ese espacio. De este modo, podemos optar por ser coloristas o monocromáticos, nórdicos o exóticos, etc., pero la elección de colores para trabajar, siempre tendrá un efecto notable sobre los empleados.

En muchas ocasiones el logotipo de la compañía se compone de colores que definen su imagen corporativa y están relacionados de algún modo con su filosofía teniendo un significado claramente definido, aunque esto no siempre es así. Para nosotros lo verdaderamente importante a la hora de elegir los colores para un determinado proyecto o instalación es transmitir la filosofía y valores de la empresa, por ejemplo estableciendo una conexión con los colores corporativos de la entidad. Es indudable que, cuando una compañía ha optado por unos colores corporativos con sentido y significado muy estudiados y definidos, la elección de la gama cromática facilita el primer paso del código de colores. De este modo, sólo resta determinar cuáles de esos colores asignaremos a cada uno de los elementos que componen el espacio y la combinación más acertada para convivir con ellos en armonía.

¿Qué factores debes tener en cuenta a la hora de elegir los colores para oficinas?

Clima y ubicación. Si la oficina se encuentra ubicada en una zona fría y lluviosa, es recomendable optar por ambientes luminosos, optando por colores claros para las paredes, moquetas y texturas cálidas. Además, la combinación con maderas puede resultar amigable.

Si por ejemplo es hora de determinar colores para oficinas situadas en zonas urbanas o industriales puedas contrarrestar aportando algo de colorido al interior, ideal para oficinas modernas. Si, por el contrario la ubicación es en una zona cálida y luminosa siempre es una buena decisión optar por blancos y, en general, crear espacios monocromáticos.

  • Luz natural.  Una vez que empiezas a encontrar la posibilidad de agregar color, entra en juego la influencia que tiene la luz natural en el interior, algo muy importante a la hora de elegir colores para oficina y habrá que tener en cuenta si ésta es intensa y constante o por el contrario es escasa y puntual.
  • La luz natural tiene la propiedad de avivar los colores y de matizar, o incluso variar, las tonalidades según incida directa o indirectamente sobre las superficies pudiendo, además, crear distintas escenas según la hora del día.
  • Si la oficina tiene poca luz natural, el blanco es una buena opción, pero nuevamente deberás analizar la elección en conjunto, teniendo en cuenta también el tipo de muebles y las características arquitectónicas del espacio, no siendo recomendable emplear un blanco puro, lo que podría empobrecer el ambiente.

 

Si optamos por el blanco como color para la oficina es conveniente matizarlo, por ejemplo, con una paleta de blancos naturales, con la que se consigue que el color sea un poco más elaborado o bien con pasteles lavados. De ahí la importancia de los análogos que permiten, sin salir de la gama, subir y bajar la intensidad lumínica mediante matrices.

Asimismo si el blanco es el color elegido, se podrían incorporar toques de rojos, nacarados, amarillos o grises. De este modo, se puede conseguir una sensación de plasticidad al despegar la pared de las molduras y las puertas, lo que permite a su vez evitar que los ambientes sean excesivamente planos debido a la falta de luz natural. Del mismo modo, es recomendable aumentar la temperatura visual imprimiendo color al ambiente mediante cuadros, cojines, objetos decorativos, etc.

La luz también se puede distribuir en el ambiente por medio de la reflexión. Esto se consigue, por ejemplo, empleando espejos para aumentar el caudal de luz o para trasladar imágenes de un espacio a otro, lo que permite romper con la monotonía.

  • Superficie y volumen. Encontrar un esquema de colores para oficina acertado supone partir de una idea de conjunto, en la que se trate de apreciar cómo repercute la paleta elegida en las proporciones del ambiente. Si se deben elegir colores para oficinas pequeñas, por ejemplo, no es recomendable emplear contrastes entre colores, ya que, crean sensación de agobio espacial. Tampoco es buena idea abusar de las pinturas decorativas, puesto que, saturan el ambiente y reducen su tamaño. Además, el efecto no sólo es sobre el propio espacio de la oficina, sino que afecta negativamente sobre los muebles, que pasarían a un segundo plano, absorbidos casi en su totalidad por el peso visual que los envuelve.

 

Una opción a tener en cuenta es jugar con la focalización de un color si nos encontramos ante un espacio de doble altura sacando provecho a esta situación tratando de bañar el espacio de un tono determinado.

En este mismo sentido, cabe la posibilidad de jugar con las proporciones. Por ejemplo, si se escoge un tono oscuro para una pared de fondo de un ambiente alargado, esta se acercará, dando la sensación de que el ambiente es más reducido.

Por el contrario, pintando un zócalo bajo la pared con un color más oscuro que el resto, se consigue que el lienzo vertical situado por encima se despegue del suelo provocando una sensación de mayor altura Sin embargo, si lo que se pretende es acortar visualmente una pared alta cabe la posibilidad de hacer descender la altura visual del techo, haciendo que ésta se prolongue en una cornisa perimetral pintada en un color más oscuro, al igual que el techo.

  • Tipología y estilo arquitectónico. A la hora de elegir colores para oficina, el código de colores permite a romper  con los tópicos o incluso revalorizar rasgos que impriman personalidad al espacio. Por ejemplo, si techo y paredes se pitan de blanco, ciertos detalles decorativos como pueden ser las boiseries, los rodapiés altos o las cornisas, permiten que el volumen se expanda y elementos como el suelo, baldosas hidráulicas, dameros, etc., adquieran protagonismo.
  • La estructura también es una fuente de inspiración existiendo la posibilidad de usar un forjado de bovedillas o de viguetas y pilares de madera o acero para crear contrastes, de los que se puede rebajar su presencia integrándolos en el color de las paredes.

Lo cierto es que el punto de partida para encontrar el eje de un esquema de colores puede residir en muchos elementos, como puede ser un tapizado, un cuadro o algunas piezas del mobiliario.

Vistas todas las variables y aspectos a tener en cuenta, ya estamos preparados para elegir colores para la oficina.

En resumen, para empezar, la pared es la que se llevará la tonalidad dominante y conviene que enlace todos los elementos que entran en la composición. Seguidamente, en una proporción menor, el color que empleado en zócalos, molduras y carpinterías, puede ser de contraste o, por el contrario, análogo y más neutral, aunque no se debe perder el equilibrio de los elementos. Por ello, hacerse una idea  de los colores en combinación con los techos, suelos, mobiliario, iluminación y accesorios.

Para tener una atmósfera acogedora es necesario disponer colores de gamas calientes, como el ocre, amarillo, naranja, cobre o terracota, ideales para incorporar en ambientes amplios, debido a la fuerza y la poca dispersión que aportan al espacio. En los ambientes pequeños, en cambio, es preferible optar por las gamas más claras de este grupo.

1 Comentario
  • Kasas Decoración
    Publicado por 17:10h, 12 marzo Responder

    ¡Muy buenas consideraciones para acertar con la decoración!
    No cabe duda de que los colores ejercen un gran poder a la hora de crear distintas sensaciones en cualquier estancia, ya sea a través de los muebles, paredes, textiles… Nosotros recomendamos prestar atención a la gama cromática, pues ofrece numerosos beneficios a la hora de buscar amplitud, calma, limpieza y demás factores que enriquecen un espacio.

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